martes, 16 de marzo de 2021

La actriz porno Bonnie Rotten dejó su trabajo al quedarse embarazada

Al tener un hijo su vida cambió por completo

Hoy os vamos a contar la historia de una de las actrices más famosas del porno. Se trata de Bonnie Rotten. Esta estadounidense comenzó en el mundo del rape porno por el año 2012 y rápidamente se hizo famosa gracias a su buen físico, su aspecto de chica mala llena de tatuajes y su forma agresiva y sucia de follar y actuar frente a las cámaras. Las actrices porno también tiene una vida fuera de su trabajo y el echo de quedarse embarazada supone tener que dejar el trabajo de lado y dedicarse plenamente a los cuidados del embarazo.



A Bonnie Rotten al quedarse embarazada la gustaba subir fotos de su tripa a Instagram o cualquier otra red social como hacen muchas personas. Al subir fotos te arriesgas a recibir comentarios de cualquier usuario de los que pueden ser buenos o pueden ser malos. Cocretamente nos llama mucho la atención uno que decía: ¿al tener a tu hijo, vas a dejar el porno o vas a ser una madre de esas horribles y asquerosas?. No es agradable entrar a tu cuenta y encontrar este tipo de comentarios ofensivos.

La actriz porno nos confiesa que todos los día recibe comentarios ridículos y ofensivos, pero este que os hemos citado no tiene nada que ver con otros como los que os vamos a poner a continuación.

-¿Que clase de madre eres?

-¿Cómo crees que se va a sentir tu hija cuando de mayor sus amigos la digan que cuantos hombres se a follado tu madre?

-¿Cómo vas a educar a una hija si te ganas la vida chupando pollas?

En fin podríamos seguir así todo el día poniendo comentarios ofensivos contra la actriz porno. Esto es lo que tiene que aguantar ella todos los días.



Bonnie Rotten dejó el porno en el año 2014 nada más saber que estaba embarazada de su pareja el músico Dennis DeSantis. Su manager en Los Ángeles, Mark Spiegler, indica que es raro ver que alguna actriz porno se queda embarazada pero en los casos que ocurre suelen dejar el porno.

Ella es una persona muy dedicada y no podía hacer las dos cosas a la vez, cuidad de su hijo y hacer porno.

Otro ejemplo muy parecido al de Bonnie Rotten es el de la actriz porno Dana Vespoli. Esta mujer a los 33 años se caso con el también actor porno Manuel Ferrera y decidieron que querían tener un hijo. Cuando el matrimonio empezaron a intentar tener al bebe, la mujer tuvo que cambiar su forma de trabajar en el porno para tener menos riesgos con su cuerpo. Ese cambió fue hacer menos escenas con hombres y más escenas de sexo lésbico con mujeres, así te expones a menos infecciones.

Dana Vespoli llevaba 11 años trabajando en la industria del porno y durante su embarazo lo dejó para centrarse en el cuidado del bebe. Al dar a luz quería regresar al porno pero se dio cuento de que iba a ser todo un reto ya que su cuerpo posparto no va a ser igual que antes de haber tenido a su hijo. Las actrices porno usan su cuerpo como instrumento para el trabajo y una mujer que a dado a luz recientemente usa su cuerpo como instrumento para dar de comer al hijo. Hacer las dos cosas a la vez iba a ser todo un reto para ella. Las propias palabras de Dana fueron que no quería que otras personas tocaran sus senos a parte de sus hijos para evitar contraer infecciones, algo que es muy peligroso para sus bebes

lunes, 11 de enero de 2021

La mujer y el lenguaje I

Hace unos sesenta años ciertos investigadores osados se  dedicaron a fisgar, en nombre de la ciencia, durante semanas o meses, en las conversaciones de hombres y mujeres que, ajenos al interés despertado, hablaban de sus cosas en calles y lugares públicos de Londres, Nueva York y Columbus (Ohío). Después de escuchar cientos de conversaciones fragmentarias, de ver cientos de escenas de porno subtitulado español y anotar el tema, el sexo de los hablantes y, a veces, la clase social aparente, tabularon y estudiaron los datos reunidos y los publicaron en revistas de Psicología. Sabemos así que entonces los varones, ingleses y americanos hablaban entre sí de dinero y negocios, y también (pero menos) de deportes; luego, de otros nombres. Las mujeres, si iban solas, hablaban, en Inglaterra, de otras mujeres; en segundo lugar, de sí mismas; en América, en cambio, primero de hombres, luego de vestidos y decoración, y en tercer lugar de otras mujeres. Cambiaba, naturalmente, el asunto de la conversación cuando estaba presente una persona del otro sexo. Medio siglo después la sociolingüística (Thorne y Henley , 1975; Philip M. Smith, 1985) aprovecha estos datos y no cree necesario actualizarlos ni cuestionarlos.



 En un experimento de Swacker (1975) se somete a treinta y cuatro jóvenes de uno y otro sexo a un mismo estímulo la contemplación de tres dibujos poco conocidos de Durero, ricos en detalle- para que, sin limitación de tiempo, describan oralmente cuanto ven, sin omitir nada. El experimento se realiza con todas las garantías de un test riguroso, con promedios y desviaciones calculados para cada variable. Resultado: la locuacidad media cronometrada en las diecisiete mujeres para describir los tres dibujos no llego a cuatro minutos; en cambio, el promedio alcanzado por los hombres pasó de los trece minutos.

 Otras pruebas experimentales, aprovechando el magnetófono para grabar conversaciones mixtas, parecen demostrar que los hombres - y ello significa un rudo golpe para la llamada galantería masculina- son los que más interrumpen a sus interlocutores y los que más se irritan cuando son interrumpidos (rara vez por mujeres).

 Aceptables o no estos resultados, son índice de los rumbos que, al parecer, está tomando hoy la indagación practicada por los grupos feministas para explicar las divergencias idiomáticas atribuidas a hombres y mujeres. Lo que, como hemos sañalado ya, era en 1922 recopilación de datos dispersos -Jespersen- para demostrar que en ciertas sociedades existe un «lenguaje de mujeres» es hoy búsqueda del sedimento que un hecho social -e l trato recibido por la mujer- ha dejado en el comportamiento lingüístico actual. Ya no se comenta la anécdota de una lengua minoritaria del Caribe o de tales o cuáles grupos amerindios estudiados por los etnólogos en culturas residuales. Ahora, las feministas más beligerantes buscan y encuentran en la lengua harto testimonio de la secular opresión de que se sienten víctimas en una sociedad regida por varones. Y no han errado la puntería al dirigir sus armas al lenguaje, pues éste, a primera vista, les brinda piezas abundantes para montar buenos argumentos acúsatenos. Las dos lenguas germánicas principales, el inglés y el alemán, en las que se expresan las dinámicas militantes del movimiento de la mujer, ofrecen incontables pruebas del proceso de envilecimiento verbal experimentado por tantas palabras usadas para designar, ya sea en sentido recto, ya metafóricamente, a las representantes del sexo femenino y su entorno. Las que han tenido paciencia para ello han conseguido reunir en inglés cientos de nombres y adjetivos denigrantes, si no en la lengua usual, sí rebuscando entre los estratos menos conspicuos de la lengua del hampa. Por lo regular se trata de voces desprovistas inicialmente de todo carácter reprobatorio, y de ahí el componente degenerativo del proceso. Palabras como madre en gran parte de la América hispanohablante, cuyo equivalente inglés, mother (¿ecos de la Celestina?) cobra en el siglo XVII el significado de «alcahueta», no se libran de ser mancilladas; Dime, en alemán, aparece en las primeras traducciones de los Evangelios para designar a María. Y aunque ya no cabe hablar de tabúes en ciertas áreas de la sociedad, todavía se resisten amplios sectores de habla francesa a usar filie o femme sin las oportunas reservas, aunque las dos eran originariamente inocentes en toda la Romanía.



 No sería tarea grata inventariar en" una lengua todos los vituperios proferidos contra un grupo humano que, curiosamente, es mayorifario en casi todas ellas, pero se podría reunir, si fuera necesario, una desoladora colección de epítetos difamatorios de origen vario que atestiguan no sólo malevolencia masculina, si fueron aplicados primero por el varón, sino también insolidaridad femenina, pues las mujeres no se abstienen de usarlos contra sus «hermanas». Muriel R. Schulz afirma haber «localizado» -és a es su expresión- unas mil palabras y expresiones, entre repertorios ajenos y colecta propia, de este jaez. Aunque la cifra puede parecer exagerada, la diligencia lexicográfica anglosajona invita a aceptarla como posible, ya que Schultz no precisa cuáles son los límites del territorio léxico explorado


 

lunes, 1 de junio de 2020

Regreso a cualquier parte


Regreso a cualquier parte

María Espinar salta de TV8 a estrella del vídeo en Alemania gracias a “Cena de asesinos”, un filme policial.

Hace meses que nada sabíamos de ella. Un buen día se marchó a Francfort, dejando de lado su carrera en los videos porno incesto debido a que estaba enamorada de un ingeniero montado en el marco, que siempre es moneda fuerte. El hombre también era fornido, al menos lo suficiente como para hacerla cambiar de vida, casi una aventura constante desde que llegó a Barcelona decidida a comerse el mundo desde su Sant Hilan Sacalm donde nació.



Ella es María Espinar, una firme voluntad de ser alguien en la vida, decisión imprescindible para sobre vivir en el mundo de fieras al que saltó sin red de protección. Quizá su única defensa eran los amigos, pero ¿alguien sabe quiénes son o dónde están cuando los necesitas? Pues eso. Marieta, como la llamamos todavía, se enfundó en la vida urbana. Fue relaciones públicas o muñeca exótica de la discoteca Quartier, allí en Pedralbes, al lado de Paco Pámies, de quien tiempo ha tampoco sabemos nada. Luego participó en diversos programas dé la televisión andorrana, hizo de copresentadora de “L’ofici d’aprendre” yen “La caixa sávia” para TV3 y trató de iniciar una carrera cinematográfica que el amor truncó.

Logró uno de los papeles protagonistas de “Cena de asesinos”, una película de su amigo Sebastiá D’Arbó, conocido por sus trabajos parapsicológicos y de magia en tierras de Cataluña, series que pasó asimismo en TV3. A su lado estaban Albert Dueso y Laura Contito dos, en el filme, eran unos asesinos que se iban eliminado a medida que transcurría la acción

Sin pena ni gloria

La película de videos de incesto real a se estrenó discretamente y pasó, todo sea dicho, sin pena ni gloria, por las carteleras barcelonesas. Pero, aquí que, a los pocos meses de instalarse ella en Francfort, la película aparece por tierras germánicas y la con vierte a ella en una estrella. Es el suyo el nombre que aparece antes incluso que el título del filme, y además ningún otro actor o actriz. Aseguran que se trata del lanzamiento de la nueva estrella del porno español, explicitando los minutos en que aparecen las secuencias “pecaminosas”. Pero en el filme Marieta tiene sólo un par de secuencias de desnudo, como cualquier actriz o actor que se precie en un filme de los de ahora mismo.



Lo cierto es que han hecho de ella una estrella, y no sabemos si gracias a D’ArJÓ, que en principio parece el único que, al poseer la película —que está por otra parte subvencionada por la Generalitat—, podría acarrear un gasto tal como para distribuir la cinta en el extranjero. A partir de ahí, Marieta ha recibido una importante oferta para trabajar en Alemania haciendo una película de padre e hija xxx, pero ella ha renunciado a la gloria efímera del celuloide para seguir a su marido en sus continuos viajes por el extranjero por razones de trabajo. Y debe cuidar las casas que él posee por el mundo, desde Johannesburgo a Luxemburgo, pasando por Inglaterra. Vamos, que ella está ya como Tita Cervera. Y si ésta es ahora Tita Thyssen, ella es ahora María Loebermann, que tal es el apellido de Víctor, su casi marido, porque la boda está al caer. Esto al menos se deduce del viaje que ha hecho la. pareja hasta Sant Hilan, donde sigue residiendo la familia de ella, y que ha servido de preámbulo a sus vacaciones en Jean Les Pins, cerquita de Saint Tropez. O sea que la locura de los viajes persigue a la guapa, ya sea para divertirse o bien para acompañar a su pareja.

A otra parte

Salvaje, saltamos o ahora se Formentera, a la Pitiusa donde otra guapa ha pasado sus vacaciones y ha vuelto con un kilo de más, lo cual ya es una barbaridad cuando se contempla su anatomía. Porque DoHy Fontana ha regresado feliz de grabar cincos escenas de madre e hijo xxx, que ha compartido con su amor, Pablo Mieza, primero en Zarauz y San Juan de Luz y luego en la casa familiar de la isla maravillosa. Dice Dolly que ha vuelto con fuera zas, que el País Vasco es una maravilla, un auténtico señorío, y que ha comido con fruición. Luego unas semanitas de vida al sol, entré barcos, al lado de su hermana, ese trueno llamado Imma,y el marido de ésta, Lorenzo Rosal. Cuenta Dolly que ya está en su Up, se ha puesto al día de las noticias y bulos de todo tipo que han circulado por la ciudad respecto al local. “Ah, sí, son las serpientes de verano”, bromea, pero que va a desmenti a la primera de cambio. En cuanto se haya puesto las pilas recargables y se integre de lleno a la labor. “Que no está el horno para bollos y debemos ajustamos todos a una filosofía más se yera”, dice con su habitual aire de directora general. De momento ya se dio una vuelta por la discoteca el viernes y el sábado para ir to mando contacto, pero desde hoy mismo se apretará y hará que todo el mundo se apriete las tuercas y se ponga a funcionar